En nuestra casa
de reposo para el adulto en plenitud, más que el
trabajo de: “Vigilar con amor, que una vela no se
apague antes de tiempo”.
Nuestra labor es que: “Esa delicada llama, siga
siendo ejemplar fuente de luz, de color y de vida;
flama que difumine los temores a la soledad, a la
oscuridad y al inevitable porvenir”.
Nuestra tarea es que:
“Ese bendito fuego, abrace y reconforte todos los
rincones del pensamiento, en donde mora el espíritu
del adulto mayor..... Y en donde mora el nuestro."