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Las barreras
culturales de la sociedad mexicana imposibilitan a
muchas familias, a llevar a sus ancianos a casas de
reposo.
Se ha detectado que en muchos casos todavía persiste
el descuido de los familiares, ya que, aun cuando se
trata de una familia numerosa, solo un miembro es
quien se hace cargo de sus padres mayores o abuelos
y es en quien recae toda la responsabilidad moral,
emocional y económica que se requiere.
Estas desafortunadas circunstancias, obligan a este
tipo de familias , a tenerlos en el descuido y en
muchos casos en el abandono, y en la mejor de las
veces, los hijos se los van pasando de casa en casa
, mas con visos de obligación y resignación, en
lugar de ternura amor y cariño, bien merecidos por
quienes la vida nos dieron. |
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